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sábado, 21 de abril de 2012

Cómo comprar un árbol

El mejor momento para comprar árboles suele ser durante los meses fríos. En ese período las plantas sufren menos la transición o transplante, ya que su mayoría se encuentra en reposo.
compra de arboles
Existen excepciones como el jacarandá (Jacaranda mimosifolia), el ceibo (Erytrhyna crista-galli), el palo borracho (Chorisia sp.) y el lapacho (Tabebuia sp.), que son árboles sensibles al frío. En estos casos, la época recomendada de plantación es la primavera, cuando el peligro de heladas en algunos casos ha pasado.
También es importante saber cómo se venden los árboles en el vivero o negocio en que los vamos a comprar. Pueden conseguirse de las siguientes formas:
  • A raíz desnuda: así se venden los árboles más resistentes y de hoja caduca, sólo en invierno, como los frutales de carozo (duraznos, ciruelos), los álamos, los sauces y otros.
  • En terrón: este sistema, que es el más usado en las estaciones de otoño e invierno, es el permite la compra de ejemplares de mayor tamaño y en ocasiones a muy buenos precios. Las plantas se cultivan en el campo y cuando llegan los primeros fríos se levantan con un buen pan de tierra que luego se envuelve en hojas de totora.
  • En envase: cuando el árbol está envasado, puede venderse y plantarse durante todo el año. Las plantas suelen ser de menor tamaño, pero, si han sido bien cuidadas, serán las que menos sufran el transplante o la plantación en su lugar definitivo.

viernes, 23 de marzo de 2012

Cómo multiplicar plantas de interior

Cuando tengas una planta de interior que adores y quieras tener más de ella, aquí está lo que debes saber para multiplicarla.
Las plantas de interior se adaptan bien, su crecimiento lozano puede traducirse en nuevas plantas. Existen tres métodos básicos, fáciles y efectivos para multiplicarlas. Son por 1) división de matas, 2) por gajos y 3) por acodo aéreo.

1- División de matas: a medida que las plantas crecen forman hijuelos o plantitas nuevas alrededor de la mata madre. En primavera-verano pueden dividirse (sacando la planta con cuidado) y plantarse en macetas nuevas con un sustrato poroso y fértil. Las plantas que se multiplican por este método son, por ejemplo, el helecho, la maranta, la agleonema, la aspidistra, el rafis y la sanseviera.
2- Por gajos: consiste en cortar trozos de tallos que contengan al menos dos nudos, deben ser de entre 10 y 15 cm de largo. Retiras las hojas inferiores y cortas las superiores por la mitad. Al enterrarlos en un sustrato poroso, deberá quedar un nudo bajo tierra. Este dará origen a nuevas raíces y los que quedaron fuera generarán hojas y tallos nuevos. El uso de hormona de enraizar facilita el enraizamiento. En algunos casos el gajo puede colocarse en agua donde echará raíces. Las plantas que se multiplican por este método son, por ejemplo, el potus, el palo de agua, el ficus, la peperomia y la aglaonema.
3- Por acodo aéreo: hay ciertas plantas que no forman hijuelos y tienen ramas semileñosas que permiten realizar acodos aéreos para multiplicarlas. Debes seleccionar una rama no muy vieja o leñosa. Le realizas unos pequeños cortes en la corteza, y los cubres con musgo húmedo que luego envuelves en plástico y cierras en las puntas. Una vez que enraizó, cortas por debajo y plantas en otra maceta. Las plantas que se multiplican por este método son, por ejemplo, el ficus, la difenbaquia y la scheflera.

jueves, 8 de marzo de 2012

Cómo elegir un árbol

A la hora de elegir un árbol para colocar en nuestro jardín debemos tener en cuenta no sólo el espacio disponible y las características del lugar sino que además debemos tener claro que criterio vamos a tener para elegirlo.
Existen dos criterios según los cuales uno puede efectuar la elección: un criterio ornamental y un criterio funcional.
Teniendo en cuenta el criterio funcional, podemos elegir o buscar un árbol para:
Como árbol de calle: debemos tener en cuenta especies de copa, resistentes y con hoja caduca, que se adpaten a la polución.
Para dar sombre en el verano: la elección apuntará a árboles de copa y, al igual que en el caso anterior, habrá que considerar aquellas especies cuyas raíces no sean muy invasoras o superficiales.
A modo de barrera: debemos elegir especies resistentes, de follaje tupido y vestidas desde la base.


En cambio, si tenemos en cuenta el criterio onamental, podemos elegir o buscar un árbol:
  • Por su floración
  • Por su colorido otoñal
  • Por su silueta
Todos estos aspectos más algunos otros nos irán llevando a la elección.